Equinoterapia: una ayuda para las personas con capacidad

Una terapia alternativa con caballos ayuda a facilitar la  rehabilitación, integración y desarrollo físico, psíquico y social de las personas con diversas discapacidades.

La equinoterapia es una terapia que se utiliza para la rehabilitación de niños, adolescentes y adultos con problemas a nivel neuromuscular, psicológico, cognitivo y social, por medio del caballo como herramienta terapéutica. Las mejoras en la calidad de vida de quienes la realizan son visibles.

Pueden sacar provecho de esta práctica personas con síndrome de Down, parálisis cerebral, autismo, esclerosis múltiple, distrofia muscular, enfermedades neurodegenerativas, minusvalías, afecciones crónicas, problemas de comportamiento, enfermedades mentales y adicciones.

En cuanto a los beneficios de la equinoterapia, se destaca un aumento en la capacidad de percepción de estímulos, ya que el caballo transmite al jinete 110 impulsos por minuto, a los que este reacciona. Ayuda a la atención y la concentración, además, mejora el tono muscular, la postura, el equilibrio y la coordinación motora. Las mejoras en cuanto a la sociabilización también son considerables.

La AsociaciónArgentina de Actividades Ecuestres para Discapacitados (AAAEPAD) funciona en el Hipódromo de Palermo. Allí se dictan cursos teórico-prácticos de equinoterapia que se desarrollan en esas instalaciones. Nelly, voluntaria de la institución hace 20 años, afirma que hoy el centro posee 280 alumnos de distintas edades y discapacidades, y cuenta con 27 caballos y equipamiento especial.

Las sesiones duran aproximadamente dos horas. El número de personas por grupo varía de acuerdo al grado de discapacidad que posean los pacientes. Primero hacen ejercicios de movilidad con kinesiólogos durante 40 minutos y luego salen a montar. Algunos lo hacen solos y otros con un instructor. La cantidad de veces que la practican por semana depende de cada caso particular. Nelly destaca que necesitan un certificado médico que les permita realizar la actividad.

En los centros donde se lleva a cabo la equinoterapia, la labor se realiza en equipos interdisciplinarios donde psicólogos, kinesiólogos, docentes, terapistas ocupacionales y jinetes trabajan en conjunto.

La psicóloga Silvina Catera destaca que la actividad hípica facilita la superación del temor, mejora la autoestima y hace perder las inhibiciones físicas y emocionales. Brinda a las personas un espacio para integrarse, sociabilizar y crear vínculos, donde se sienten contenidos y pueden potenciar sus habilidades.

En La Plata, la institución pionera dedicada a ayudar a personas con discapacidades es el Instituto de Ayuda al Niño Irregular (IDANI). Fundado por Ana y Guillermo Lázzaro, el centro incorporó la equinoterapia. Ésta se realiza en el hipódromo de la ciudad y actualmente concurren allí 40 alumnos que forman parte de IDANI, gracias a un convenio entre ambas entidades.

Ana Lázzaro, que realizó el curso de equinoterapia, explica que se divide en distintas técnicas. La hipoterapia es una metodología que se hace al paso, no se usa ni el trote ni el galope. El volteo es una técnica que utiliza una cuerda, donde se trabaja en los distintos aires del caballo, y apunta a cuestiones más cognitivas y lúdicas. La monta terapéutica aprovecha la relación afectiva con el caballo, para ayudar a personas con problemas de adaptación social a superar sus conflictos.

Al ser una actividad al aire libre,  el tratamiento es más llevadero y puede ser tomado como un hobby. “No es lo mismo encerrarse en cuatro paredes llenas de máquinas que estar afuera disfrutando de la naturaleza”, destaca Victoria Morell, voluntaria del hipódromo de La Plata.

Mariano, que posee síndrome de Down, desde pequeño tenía miedo a los animales. Sin embargo, Silvia, su madre, comenta que él se integró rápidamente a la disciplina: “Cuando fue por primera vez, a los 14 años, no podía ni acercarse a los caballos. No había forma de convencerlo. Al poco tiempo consiguió llevar al animal de la soga para dárselo al instructor y pronto se convirtió en un jinete”. Hoy Mariano posee su propio caballo. Su madre afirma que lo cuida con esmero, y le brinda un trato que indudablemente es fruto del aprendizaje de la equinoterapia. “Él ha integrado a su mejor amigo, que también padece síndrome de Down, a la práctica”, comenta.

Un proyecto de ley busca reglamentar la equinoterapia como actividad terapéutica, regular las instalaciones donde se realiza y el equipamiento necesario. Se sustenta en los principios de la Organización Naciones Unidas para la protección de los discapacitados.

Una luchadora por la educación de chicos discapacitados

Ana Lázzaro y su esposo Guillermo tuvieron una hija con una enfermedad que jamás pudieron diagnosticar, y por la cual no era aceptada en ninguna escuela. Por eso Ana fundó en 1959 IDANI, el primer centro para la atención integral de personas con discapacidades en La Plata. A su lucha sumó a otros padres con hijos con problemáticas similares. Hoy, gracias a su iniciativa y dedicación, el instituto es reconocido por el Ministerio de Educación y  200 alumnos concurren allí. Ellos practican equinoterapia, gimnasia, cocina, musicoterapia y demás actividades, y acuden al centro desde el nacimiento y durante toda su vida.

1 year ago

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